Las cinco claves del divorcio con hijos
Estas son las cinco claves del divorcio con hijos que debes entender y tener claras para tomar las decisiones de forma acertada.
Analizamos en este post las cinco claves del divorcio con hijos e hijas. En todo caso, sabemos que también os puede preocupar y angustiar las cuestiones económicas. Por ese motivo, haremos una pequeña referencia al tema de los bienes y deudas que podáis tener en común al final del post.
- Patria potestad
- Guarda y custodia
- Vistas y tiempos de estancia
- Los gastos de nuestros hijos e hijas
- Uso de la vivienda familiar
«Un divorcio con hijos o una ruptura con hijos de por medio es una situación estresante y difícil de abordar»
Lo cierto es que una separación o un divorcio con hijos es una de las situaciones más estresantes a las que te vas a enfrentar. Al complejo momento emocional que atraviesas se le unen todas las decisiones que debes tomar. Decisiones que afectarán, irremediablemente, a tu vida y la de tus hijos.
Como esto de divorciarse no es algo que hagamos todos los días, ni tenéis muy familiarizado, muchas veces no sabéis exactamente lo que se decide ni cómo. Por eso, antes de actuar es muy importante que te informes bien con especialistas en derecho de familia y conozcáis cuales son las cinco claves del divorcio con hijos y como os afectan.
Tanto si estás casada, como si no lo estás pero tienes hijos en común con tu expareja vais a tener que pasar por un juzgado. Tendréis que dejar las cuestiones relacionadas con la crianza y cuidado de los pequeños, mínimamente detalladas y claras.
Vuestra relación como pareja se ha terminado, pero vuestra responsabilidad como padres sigue para las dos partes.
Es en el código civil donde se establecen las medidas que se deben adoptar tanto en caso de divorcio con hijos como en caso de ruptura de pareja con hijos extra matrimoniales. Se protege al menor del mismo modo( haya habido o no bodorrio a la vista.) Y ya sea de mutuo acuerdo como si es un juez, se van a decidir cuestiones que os afectan a toda la familia, y al modo en el que os vais a organizar y socializar a partir de ahora.
Pero ¿Qué es exactamente lo que se tiene que decidir en un divorcio en relación con los hijos?
Estas son las cinco claves del divorcio con hijos
1.- Patria Potestad
No se debe confundir la patria potestad con la custodia de los hijos.
La patria potestad es intrínseca a ambos progenitores. Es obligación de ambos cuidarles, alimentarles, procurarles la formación necesaria, representarles o decidir cuestiones básicas respecto a su desarrollo. Dónde van a vivir, (ciudad… etc), a qué colegio asistirán, y toda decisión importante en su vida.
Con independencia del tipo de custodia que se acuerde en el procedimiento de divorcio y salvo que uno de ellos sea privado judicialmente total o parcialmente* la patria potestad será ejercida por ambos progenitores.
Esto quiere decir que las cuestiones importantes de los hijos (educación, salud, culto… etc) deberán acordarse de mutuo acuerdo por ambos progenitores aunque estén divorciados o separados.
¿Y qué pasa si no se ponen de acuerdo por ejemplo en el colegio donde lo quieren matricular?
Si no os ponéis de acuerdo en alguna cuestión básica para vuestros hijos, habrá que pedir auxilio a la autoridad. Es decir, que habrá que pedirle a un juez o jueza que decida al respecto por vosotros.
2.- Custodia de los hijos
Básicamente, la guarda y custodia de los hijos determina con quién convivirán de forma habitual los niños a partir de la ruptura o separación.
¿Vivirán con mamá? ¿Con papá? ¿Con los dos? Y en todo caso, ¿Cómo se materializará dicha convivencia?
El tribunal supremo ha sentado jurisprudencia al determinar que «la custodia compartida debe ser la custodia normal y deseable«.
Criterio con el que no estamos del todo de acuerdo, porque quizá la custodia compartida pueda ser, en muchos casos, la normal y deseable.
Por poner un ejemplo. Personalmente me llevo bien con el padre de mis hijas, vivimos en la misma ciudad, relativamente cerca el uno del otro, los dos gozamos de horarios de trabajo que nos permiten hacernos cargo de nuestras hijas a semanas alternas, y también contamos con una red familiar que nos ayuda. Además (con nuestras cosillas) somos grandes padres y tenemos un nivel de comunicación que nos permite educarlas con respeto, amor y límites que los dos tenemos pactados para ambas casas.
Lo teníamos clarísimo. Custodia compartida.
Ahora bien…
Esto no fue del todo así al principio. Cuando nos divorciamos yo vivía en una ciudad y él en otra. A 100 km de distancia. Durante un año entero.
¿Os imagináis una compartida viviendo la madre en Castellón y el padre en Valencia?
Niños arriba y abajo en el coche todo el día… Stop, eso no es adecuado para nuestras pequeñas!
Las circunstancias de trabajo han hecho que finalmente vivamos en la misma ciudad y que podamos tener una custodia compartida (que en nuestro caso ahora es genial) pero sino hubiese sido así, por el bien de nuestras hijas hubiéramos optado por una custodia individual, porque en ese caso sería lo más normal y deseable para ellas.
Y eso, no significa que el papá quiera menos a nuestras hijas, ni que nuestras hijas se fuesen a sentir menos queridas o más traumatizadas.
Hablando de traumas … Grabemos esto a fuego:
«El divorcio o la custodia no es lo que traumatiza a nuestros hijos, sino las experiencias que vayan a tener cada día.
Los gritos, las discusiones, el sentirse dentro y parte del conflicto de sus padres estén o no estén separados.»
La custodia ya sea custodia compartida o individual debe facilitar el desarrollo normal de nuestros hijos.
Facilitar la comunicación y las visitas para que crezcan en un entorno saludable, sabiendo que tanto para mamá como para papá son lo más importante y sabiendo que los dos cuidan de ellos con independencia de con quién vivan en cada momento.
Además no todas vivimos las mismas circunstancias.
- ¿Quién no conoce a más de un padre o quizá una madre que no se ha hecho cargo de su hijo jamás?
- Y ¿Quién no conoce a una pareja,(si no es la tuya) que se llevan a matar y que no están preparados para coeducar a sus hijos mediante una compartida
- ¿Quizá tengas algún amigo cuyo padre lleva un camión y no duerme en casa en toda la semana?
Hay miles de casos. Cada uno con sus variables que deben tenerse en cuenta de forma pormenorizada. Y por supuesto una premisa clara. Si el padre es un maltratador, jamás será un buen padre, y jamás lo normal y deseable será una custodia compartida en ese caso.
El tribunal supremo puntualiza: «Habrá que estar a la situación concreta de cada familia.»
No os preocupéis, el tribunal supremo ha determinado que «la custodia compartida debe ser la custodia normal y deseable« lo cual nos obliga en muchas ocasiones a luchar ante los tribunales, pero puntualiza que habrá que estar a la situación concreta de cada familia.
Es decir que el tribunal supremo prefiere la custodia compartida, pero entiende que hay que individualizar cada caso, porque cada familia es un mundo con sus propias circunstancias, y solo entrando al fondo de cada una de ellas se podrá determinar cual es la custodia normal y deseable en cada caso. En esto sí estamos completamente de acuerdo.
Por eso, una de las cuestiones más importantes cuando te enfrentas a un divorcio o ruptura de pareja con hijos es que nos sentemos, y estudiemos y analicemos todo lo relacionado con vuestra familia.
Cómo habéis convivido hasta ahora, quién se ha encargado hasta ahora de las cuestiones básicas de los hijos (reuniones escolares, visitas médicas, cuidados…) que tipo de trabajos tenéis, vuestros horarios, tener en cuenta los deseos de los niños, el respeto mutuo de los progenitores o el nivel de conflictividad, … y de este modo trazar un plan estratégico de divorcio o ruptura que nos permita establecer qué es lo mejor para vuestra familia.
3.- Visitas y tiempos de estancia
Una vez determinada la idoneidad de un tipo de custodia u otro, ya sea custodia compartida o custodia individual, entramos de lleno en la segunda de las cinco claves del divorcio con hijos, la de asignar y establecer las visitas y tiempos de estancia en el que vuestros hijos estarán con cada uno de vosotros.
Ahora tendremos que decidir sobre las visitas y tiempos de estancia atendiendo al interés superior de los niños, su edad, sus necesidades, vuestros horarios y capacidades…etc.
«Custodia compartida no significa necesariamente reparto equitativo de tiempos, al igual que custodia individual no significa estar con tus hijos fines de semana alternos.»
Tendemos a pensar que una custodia compartida implica el reparto equitativo de los tiempos, pero no tiene porque ser así.
La custodia compartida puede ser flexible.
Tampoco es que los tiempos puedan estar exageradamente descompensados, porque entonces estaríamos hablando de una custodia monoparental, pero puede que por las circunstancias los hijos deban pasar más noches con uno de los dos, y más tardes con el otro. No hay que cerrarse a un sistema preconcebido simplemente porque pensemos que de «normal» se hace así.
Dicho esto, existen modelos que son más habituales cuando hablamos de una compartida.
Custodia compartida por semanas
Los progenitores están en compañía de sus peques por semanas alternas (de lunes a lunes) (de viernes a viernes)…
Lo negativo: Tienen que aprender a ser responsables de sus cosas, libros, deberes… etc y no olvidar lo que necesitan… que queréis que os diga … no le veo nada especialmente negativo a que nuestros hijos aprendan a responsabilizarse de sus cosas, de hecho creo que es genial, pero os mentiría si no confesará que he tenido que ir a mitad de semana más de una vez a llevarles el cuaderno de mates que olvido en casa.
Este tipo de compartida es bastante equilibrada para todos, pero es verdad, que si son muy pequeños no es nada recomendable. A mi misma me cuesta a veces horrores no verlas en 7 días… pero se puede solucionar este inconveniente estableciendo una o dos tardes de visita.
Custodia compartida a días alternos
Este sistema podría realizarse por ejemplo de este modo:
- Lunes y miércoles con un progenitor
- Martes y jueves con el otro
- y cada fin de semana desde el viernes hasta el lunes con uno de los dos
Lo positivo: De este modo ves a tus hijos todos los días salvo los fines de semana que no te tocan. Los niños perciben sus dos hogares como propios. El Supremo entiende que no es lo más adecuado, pero a mi personalmente, en caso de niños pequeños y muy buena relación entre los papis me parece lo más.
Lo negativo: Los niños pequeños no pueden responsabilizarse tanto de sus cosas, así que tendrás que estar muy pendiente de que no se dejen las tareas escolares en casa, o cualquier cosa que puedan necesitar y sobre todo tener una comunicación directa y cordial con el padre de tus hijos.
Custodia por quincenas, meses…etc
Custodia monoparental. Visitas y comunicaciones.
Por eso, en la medida de lo posible se debe intentar ampliar al máximo las visitas tanto en fines de semana alternos (si es posible de viernes a lunes o de viernes a domingo por la tarde, frente antiguos sistemas de sábado y domingo) y ampliar las visitas intersemanales (una o dos tardes a la semana) así como procurar que se realicen llamadas o videollamadas a diario.
Una vez más dependerá de las circunstancias, necesidades y voluntad de los peques, horarios, nivel de conflictividad…etc
Sea como sea, y salvo que el padre sea un maltratador (en cuyo caso jamás será un buen padre), debes intentar que la comunicación entre ellos sea fluida y habitual.
4.- Los gastos de nuestros hijos e hijas
Esta es una de las cinco claves del divorcio con hijos que más conflicto puede generar entre vosotros. No hay manera de ponerse de acuerdo en cómo afrontar los gastos de los niños a partir de ahora. Y es que un divorcio empobrece y mucho vuestra economía. A partir de ahora vais a tener que hacer frente a los mismos gastos en solitario, y suele ser una fuente de discusión.
Por ese motivo lo más importante es pensar, reflexionar y … escribir para que te puedas hacer una idea de cuál va a ser la situación exactamente para ti y para tu expareja. Tal como escribimos en el post «Divorcio y finanzas»:
- Anota todos los gastos e ingresos que habéis tenido en el último año (al menos en los últimos 6 meses) No te dejes nada.
- Después anota los ingresos y gastos que tendrás tú y los que tendrá él a partir de ahora.
- Y ahora, anota a parte los gastos que os van a seguir uniendo en relación a vuestros hijos. Colegio, comedor, libros, ropa…etc
A partir de ahí, poniéndote tus zapatos y los suyos, podrás vislumbrar qué es lo más justo para tus hijos y para vosotros. Y este ejercicio lo vais a tener que hacer con independencia del tipo de custodia que se acuerde. Porque los gastos (presta atención) se deben asumir por ambos en función de la capacidad económica de cada uno.
- Si se establece una custodia individual
Hay que fijar una pensión de alimentos a favor del progenitor custodio. ¿Para qué es esta pensión? Lejos de lo que algunos carcas pudieran pensar la pensión no es para enriquecer a la madre, sino para poder hacer frente a los gastos que tiene que hacer en solitario por vivir con ellos. Comida, luz, agua, gas, alquiler o habitación, ropa, libros, comedor…etc
Para fijar la pensión se tendrá en cuenta los gastos habituales de los niños, y la capacidad económica de los padres y se intentará que los niños no vean mermada su capacidad por el hecho de convivir, en su caso, con el progenitor que menos recursos dispone.
Además de esos gastos del día a día, se deberá establecer también, cómo se abonaran los gastos extraordinarios, que son aquellos que no son ni previsibles ni habituales. Por ejemplo, una ortodoncia, una excursión del cole, las clases extraescolares (salvo que se pacte lo contrario), gastos médicos…etc.
Se puede acordar abonar estos por mitad o en otra proporción en caso de que la capacidad económica de ambos sea muy dispar. Por ejemplo si el padre obtiene unos ingresos de 4.000 € mensuales y la madre 1.200 €, es bastante obvio que el padre deberá aportar más, pues su capacidad económica es muy superior.
- Si se establece una custodia compartida
En este caso, lo habitual es establecer que cada uno de los progenitores se haará cargo de los gastos de alimentación durante su tiempo de estancia pero no tiene porque ser así. Puede que la diferencia de ingresos entre progenitores sea tan grande que resulte conveniente fijar también una pensión a favor del progenitor que menos recursos tiene, precisamente para que los peques no sufran grandes diferencias en la convivencia y puedan seguir su vida como hasta ahora en la medida de lo posible.
Por otro lado, debe establecerse también cómo se pagarán los gastos habituales de los hijos. Gastos escolares, comedor, libros, ortodoncia, gastos médicos, clases extraescolares… y todo lo que os podáis imaginar.
Una vez más, y lejos de pensar que se paga por mitad, debéis considerar cuales son los ingresos de cada uno de los progenitores, y actuar de forma «solidaria». Si la diferencia de ingresos es muy alta se puede acordar contribuir con estos gastos de forma proporcional. (70%- 30% por ejemplo) o 60%- 40%, habrá que individualizar cada caso antes de tomar una decisión.
5.- Uso de la vivienda familiar
Cuánto dolor de cabeza causa no saber que pasará con la casa, quién vivirá en ella, o cómo haréis frente a la hipoteca. Frente a esta última cuestión tienes que saber que la hipoteca se abonará por los propietarios con independencia de quién viva en ella. Es decir, que si habéis comprado los dos la vivienda la seguiréis pagando por mitad los dos.
Y ¿Qué pasa si la casa no es tuya? ¿Tienes que buscarte otra casa?
Vamos por pasos para abordar la última de las cinco claves del divorcio con hijos.
Lo primero que debemos hacer es intentar llegar a un acuerdo satisfactorio para todos teniendo en cuenta, una vez más , cual es la situación económica de cada uno.
Si no hay acuerdo, el juez o jueza tendrán en cuenta el tipo de custodia y la capacidad económica de ambos.
Si la custodia es individual, y no hay acuerdo entre las partes, la vivienda familiar se atribuye al progenitor custodio y sus hijos por entenderse que son los necesitados de una mayor protección.
Ahora bien, si la custodia es compartida, y no hay acuerdo, puede atribuirse a uno solo de los progenitores, (el que en peor situación se encuentre económicamente) e incluso puede fijarse un tiempo para que busque otra vivienda.
Lo importante es conocer tu caso particular para poder determinar cual es la mejor opción.
Estás son las cinco claves del divorcio con hijos
Es decir, son las cuestiones sobre las que deberéis llegar a un acuerdo tu y tu expareja. Es necesario regular estas cuestiones para aportar seguridad a vuestros hijos y garantizar la comunicación saludable con ambos progenitores así como que se atienden todas sus necesidades de alimento y económicas.
Ahora bien, puede que te estés preguntando que pasa con la hipoteca, el apartamento en la playa, el préstamo o el coche.
Si hay matrimonio, la sentencia también deberá entrar a dirimir sobre estas cuestiones.
Ahora bien, si no existe matrimonio y tenéis una vivienda en común y un préstamo y un coche …, y no llegáis a un acuerdo, deberéis iniciar procedimiento civil a parte. Por ejemplo en caso de impago de un préstamo común…etc.
En todo caso, existen maneras sanas de intentar abordar estas cuestiones y alcanzar acuerdos a ambos. Especialistas en derecho de familia que apuestan por divorcios sanos y conscientes son una muy buena solución para lograr que el divorcio no sea el infierno del que todas hemos oído hablar.
Por ti, por tus hijos y por tu familia.




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